Infidelidad: ¿Es posible volver a confiar? Una mirada desde la psicología sistémica y cognitivo-conductual
- Marycruz Murillo Ramos
- 13 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Cuando el suelo emocional se rompe

La infidelidad no solo pone en riesgo una relación: sacude los cimientos sobre los cuales construimos nuestra identidad emocional. Quien la sufre suele describirlo como “una pérdida de suelo”, una sensación de desorientación que va más allá del enojo o la tristeza. Según la terapeuta Esther Perel (2017), la infidelidad es “una traición en el terreno de la confianza, pero también una búsqueda de vitalidad, de algo perdido en uno mismo o en la relación”. Esta idea abre un marco menos moralista y más comprensivo, que permite abordar el fenómeno con mayor profundidad terapéutica.
Lo que la ciencia psicológica nos dice sobre la infidelidad
Diversos estudios —como los de Glass y Wright (1992) o Shackelford et al. (2008)— muestran que las causas de la infidelidad no suelen reducirse a la falta de amor, sino a una compleja interacción de factores personales, relacionales y contextuales:
Insatisfacción emocional o sexual,
Necesidad de validación o novedad,
Déficit de comunicación,
Modelos familiares o sociales internalizados.
Desde la terapia sistémica entendemos que la infidelidad no ocurre “en el vacío”, sino dentro de un sistema relacional donde cada miembro participa —consciente o inconscientemente— en ciertos patrones de interacción. Esto no significa justificar, sino ampliar la mirada para que la reparación sea posible.
El proceso de reconstrucción de la confianza
Volver a confiar no es un acto puntual; es un proceso que involucra tiempo, compromiso y trabajo emocional de ambas partes. Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Pareja Sistémica, acompañamos a las parejas en tres etapas principales:
Fase de crisis y validación emocional
Se legitiman las emociones (dolor, rabia, miedo) y se detiene la escalada del conflicto. Aquí es fundamental que quien cometió la infidelidad asuma la responsabilidad sin defensas ni justificaciones.
Fase de comprensión del patrón
Exploramos cómo se configuró la relación antes del evento: ¿qué estaba pasando emocionalmente en ambos? ¿Qué necesidades no fueron comunicadas? El enfoque sistémico nos ayuda a ver la danza relacional completa y no solo el “paso en falso”.
Fase de reconstrucción y nuevos acuerdos
En esta etapa, se trabajan nuevas formas de comunicación, límites y expresión emocional. Se fortalecen los comportamientos de confianza: transparencia, coherencia y presencia emocional. La TCC ayuda aquí a identificar pensamientos distorsionados (“nunca podré volver a confiar”, “si perdono, me humillo”) y reemplazarlos por creencias más realistas y compasivas.
¿Siempre se puede perdonar?
Perdonar no siempre implica continuar la relación. A veces, la reparación ocurre de forma individual: resignificar la experiencia, aprender sobre uno mismo y cerrar el ciclo desde la autonomía emocional. Como señala la psicóloga Shirley Glass (2003), “el perdón auténtico surge cuando la traición deja de definir la historia de la pareja o de la persona”.
Un cierre (y una apertura)
Superar una infidelidad no significa olvidar, sino darle un nuevo significado a lo vivido. Algunas parejas logran reconstruir un vínculo más honesto y consciente; otras, descubren que su camino sigue por separado. En cualquier caso, la terapia ofrece un espacio seguro para comprender, sanar y decidir desde la claridad, no desde la herida.
Si estás atravesando una crisis de pareja...
No tienes que hacerlo solo(a).
La terapia puede ayudarte a entender lo que ocurrió, procesar el dolor y recuperar la confianza —en ti y en los vínculos—.
Agenda una primera sesión de orientación será un gusto poder apoyarte.



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